La Casa Juvenil, tener a más de 60 jóvenes que reciben talleres en diferentes temáticas, una biblioteca, trabajo social y voluntariado, son parte de los logros que la Asociación Juvenil Quetzalcóatl, destacó a once años de su creación, el pasado 10 de noviembre de 2018.

La celebración del aniversario de la asociación se ha convertido en una verdadera fiesta comunitaria en la que se desarrollan actos artísticos-culturales y la tradicional degustación de sopa de res.

Desde la madruga del día sábado, los miembros de la comunidad Nuevo Gualcho, de Nueva Granada, departamento de Usulután, liderados por las y los jóvenes, comenzaron los preparativos para celebrar el aniversarios de la asociación y para tener una “escusa” de convivencia entre los residentes de la comunidad y amigos nacionales e internacionales.

Con una inmensa satisfacción por cumplir más de una década, Carlos Rivas, secretario de Quetzalcóatl, explicó que “nacimos queriendo resolver algunas necesidades que vivíamos en ese entonces…decidimos organizar el grupo de jóvenes, porque teníamos la necesidad de buscar becas para continuar con la formación académica y seguir trabajando”, agregó el joven líder al hacer una remembranza del inició de la asociación.

La asociación se ha convertido en un ejemplo de voluntariado y de trabajo por la cohesión de los habitantes de dicha localidad, por ello la directora del Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE), licenciada Yeymi Muñoz, destacó que la comunidad es un ejemplo para otras, ya que  “me maravillé de observar lo que hacen, de los procesos organizativos que tiene esta comunidad donde están los adultos, los jóvenes y niños trabajando en función del servicio para todos”.

La asociación juvenil inició con 25 jóvenes. Inicialmente, las juventudes de la zona comenzaron a trabajar el tema del medio ambiente en el seno de la iglesia católica de la localidad, el 23 de octubre de 2007.

Desde ese día hasta hoy, fortalecen la organización comunitaria para el fomento de una cultura de paz, además impulsaron la formación en áreas como: Panadería, cocina, desarrollo turístico, talleres, centro de reciclaje, centro de artesanías, fomento del deporte y otras actividades del gusto juvenil.

A once años de su creación, Quetzalcóatl se convirtió en una de las 117 organizaciones juveniles que el INJUVE apoyó para que adquiriera su personería jurídica.